Energy East informó a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de EEUU de que el regulador del sector energético estadounidense ya ha autorizado su compra por parte de la compañía española Iberdrola.
La empresa estadounidense aportó a la SEC el documento de aprobación de la compra elaborado por la Comisión Federal de la Energía de EEUU, en el que se detalla que ambas empresas deberán informarla de la fusión en un plazo máximo de diez días a partir de la fecha en que se haga efectiva la operación. Además, exige a las dos empresas que mantengan su compromiso de que la operación no perjudique a sus clientes mayoristas y que le presenten sus asientos contables durante los seis meses siguientes a la integración.
En su escrito de autorización -que llega dos meses antes de lo previsto-, el regulador del sector energético estadounidense añade que la fusión no dañará la competencia ni afectará a los precios o a la legislación vigente, al tiempo que considera que es de interés público.
La operación, que se anunció en junio y se cerrará a finales del primer semestre de 2008, cuenta ya con cuatro de las cinco autorizaciones federales necesarias y con uno de los cuatro permisos estatales requeridos.
El pasado 20 de noviembre, el 93 por ciento de los accionistas presentes o representados que acudieron a la Junta Extraordinaria de Energy East aprobó la oferta de compra presentada por Iberdrola, la primera eléctrica española por capitalización bursátil.
La operación ascenderá a 3.400 millones de euros, cifra que sumada a la deuda de Energy East (3.000 millones) otorga a la compañía estadounidense un valor de 6.400 millones de euros.
Energy East, cuyas acciones cotizan en la bolsa de Nueva York, es la matriz de un grupo de sociedades dedicadas a la producción, distribución y comercialización de electricidad y gas.
La empresa estadounidense aportó a la SEC el documento de aprobación de la compra elaborado por la Comisión Federal de la Energía de EEUU, en el que se detalla que ambas empresas deberán informarla de la fusión en un plazo máximo de diez días a partir de la fecha en que se haga efectiva la operación. Además, exige a las dos empresas que mantengan su compromiso de que la operación no perjudique a sus clientes mayoristas y que le presenten sus asientos contables durante los seis meses siguientes a la integración.
En su escrito de autorización -que llega dos meses antes de lo previsto-, el regulador del sector energético estadounidense añade que la fusión no dañará la competencia ni afectará a los precios o a la legislación vigente, al tiempo que considera que es de interés público.
La operación, que se anunció en junio y se cerrará a finales del primer semestre de 2008, cuenta ya con cuatro de las cinco autorizaciones federales necesarias y con uno de los cuatro permisos estatales requeridos.
El pasado 20 de noviembre, el 93 por ciento de los accionistas presentes o representados que acudieron a la Junta Extraordinaria de Energy East aprobó la oferta de compra presentada por Iberdrola, la primera eléctrica española por capitalización bursátil.
La operación ascenderá a 3.400 millones de euros, cifra que sumada a la deuda de Energy East (3.000 millones) otorga a la compañía estadounidense un valor de 6.400 millones de euros.
Energy East, cuyas acciones cotizan en la bolsa de Nueva York, es la matriz de un grupo de sociedades dedicadas a la producción, distribución y comercialización de electricidad y gas.
Source: EFE
Los accionistas consideran que la valoración de los responsables de
Lógicamente, algunos inversores institucionales que atendieron el primer reclamo de Enel se han quedado después con «cara de póker» al comprobar que su comprador pagará un precio mayor al resto de accionistas que han decidido seguir en Endesa. Hasta que la oferta pública no se haga efectiva es difícil que ningún tribunal acepte la tramitación de eventuales demandas pero a partir de la opa la cascada de pleitos puede estar a la orden del día en Nueva York.
La exclusión de Wall Street tampoco implica un contratiempo mayor en los planes futuros de la eléctrica española, dado el escaso «free-float» que quedará en Endesa cuando termine la oferta pública. En Estados Unidos, la Ley Sarbanes Oxley exige además unos requerimientos de información que empiezan a ser insufribles para las compañías extranjeras que contratan sus títulos en Wall Street, lo que está provocando una diáspora de sociedades cotizadas que han encontrado en la City de Londres un lugar mucho más apropiado para reforzar su prestigio y capitalización en los mercados internacionales. En el folleto de la opa de Enel y Acciona presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), no aprobado todavía, el consorcio hispano-italiano ya anticipa la exclusión de cotización de Endesa tras la culminación de su oferta pública, pero no revela la intención de sacar su cotización rápidamente de Wall Street y tramitar con más tranquilidad su salida del resto de los mercados en los que está presente. En la opa anterior de E.ON, el grupo alemán también anticipó en su folleto la posibilidad de que la compañía presidida por Pizarro abandonase todas las bolsas.